A través de mensajes en foros radicales y en redes sociales los militantes del Estado Islámico (anteriormente conocido como el Estado Islámico de Irak y el Levante, EIIL) están lanzando un grito de guerra a sus miembros en respuesta a los ataques aéreos a la artillería de la organización por parte de las fuerzas de EE.UU. que se llevaron a cabo este viernes, informa 'International Business Times'.
Los miembros de Estado Islámico han abierto una campaña en Twitter con el 'hashtag' "El mensaje de EI a EE.UU." (AmessagefromISIStoUS). En sus mensajes electrónicos los radicales prometen efectuar ataques contra las Embajadas estadounidenses por todo el mundo y matar a ciudadanos de EE.UU., que según EI se han convertido en "objetivos legítimos" de todos los musulmanes en el mundo, y organizar una "barbacoa" con los militares norteamericanos si estos vuelven a aparecer en Irak.
Además, en Twitter otros yihadistas y grupos de medios radicales islámicos han iniciado una campaña con un 'hashtag' que se traduce como 'Obama anuncia el bombardeo del Estado Islámico'. En el marco de esta iniciativa el activista Abu al Ayna al Khorasani, administrador del conocido foro yihadista Shumukh al Islam, llamó a los combatientes a unirse para contraatacar a Washington incluso en su propio territorio y definió los ataques aéreos de EE.UU. de guerra abierta contra el islam.
"El país infiel de EE.UU. bombardea a los monoteístas en Yemen y Somalia y ahora en Irak, y mañana, tal vez en el País de Sham [región histórico-cultural de Oriente Medio]. Es un mensaje claro de que se ha iniciado una guerra contra el islam y los muyahidines. Los muyahidines [luchadores de la yihad deben esforzarse e intentar ejecutar operaciones proactivas en los propios Estados Unidos para disciplinar a ese país y a sus militares criminales", escribió Abu al Ayna.
Este viernes, las fuerzas de EE.UU. realizaron un ataque contra milicianos que se encontraban cerca de una base estadounidense en el norte de Irak. Dos aviones F/A-18 lanzaron bombas guiadas por láser de 226 kilos sobre una pieza de artillería móvil cerca de Erbil. El ataque aéreo mató a 45 combatientes del EI e hirió a 60.





